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- Israel busca en la guerra lo que el derecho internacional le niega
La llave para una desescalada es un alto el fuego en Gaza y acuerdos de paz con el fin de la ocupación ilegal. Pero Israel apuesta por la vía de la fuerza militar, porque en ella puede evitar sus obligaciones. Así ha ocurrido a lo largo de las décadas No es la primera vez que los acontecimientos en Palestina afectan a Líbano, y es importante este punto para entender qué se desarrolla ante nuestros ojos. Israel invadió el sur de Líbano en 1978, volvió a hacerlo en 1982, cuando llegó hasta Beirut y, de nuevo, en 2006. Estos tres hechos estuvieron siempre ligados a la cuestión palestina y a la voluntad colonial de Israel. En 2006, al igual que ahora, el inicio de los bombardeos israelíes sobre Beirut apartaron la atención sobre Gaza, más aún. La invasión israelí del sur libanés en 1978 En 1948 Israel llevó a cabo una limpieza étnica en territorio palestino, con la expulsión de 750.000 palestinos. Una parte de esos refugiados, unos 100.000, se instalaron en Líbano, país que había sido colonia francesa hasta 1943. En 1967 Israel ocupó ilegalmente Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán sirios, con la oposición de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), refugiada primero en Jordania y, a partir de 1970, en Líbano, donde ya vivía un importante número de refugiados palestinos. Desde allí empezaron a operar los movimientos políticos y los grupos armados palestinos, con Yasser Arafat a la cabeza. En 1978, en plena guerra civil libanesa, 25.000 soldados israelíes invadieron y ocuparon todo el territorio libanés al sur del río Litani, con la intención de expulsar a las milicias palestinas y de controlar una parte del país vecino. Cientos de libaneses murieron bajo las bombas y los palestinos huyeron hacia el norte. Naciones Unidas condenó enérgicamente la acción a través de la resolución 425 , que exigía la inmediata retirada del Ejército israelí y envió tropas multinacionales a la zona, la FINUL, que se mantiene allí hasta hoy, comandada por España desde 2022, con un contingente de 650 cascos azules españoles. Una vivienda destruida por los ataques de Israel de este martes El escenario de la guerra, la huida hacia delante, favorecen la política de hechos consumados que practica Tel Aviv La invasión israelí de 1982 En 1982 el Ejército israelí llegó hasta la capital y asedió Beirut durante dos meses, con la alianza de las milicias falangistas cristianas, lideradas por Basher Gemayel, e inspiradas en la Falange española de Primo de Rivera. Miles de libaneses murieron bajo las bombas y los proyectiles, y miles más tuvieron que huir. En ese contexto de ocupación y guerra nació Hizbolá. Se fundó con la unión de varios grupos islámicos chiíes que buscaban más peso político para su comunidad. Contaron con el asesoramiento y beneplácito de Irán, donde el triunfo de la Revolución Islámica iraní, en 1979, había expulsado al Sha, aliado de EEUU. En Beirut, el líder palestino Yasser Arafat y sus hombres resistieron en la capital, bajo bombardeos y ataques con mortero que acabaron con la vida de miles de palestinos y libaneses. La comunidad internacional entró en escena enviando una fuerza multinacional con tropas estadounidenses, francesas e italianas que, en agosto de 1982, se encargaron de evacuar a más de 14.000 palestinos, milicianos y sus familiares, entre ellos Yasser Arafat. Días después, el Ejército israelí ocupó el oeste de Beirut, cercó los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila y abrió el camino a las milicias cristianas que, bajo observación de las tropas israelíes, degollaron y fusilaron a mujeres, hombres y niños, durante tres días. Murieron entre 2.000 y 3.500 palestinos. Tras aquella masacre, el Ejército israelí salió de Beirut y en 1985 se replegó hacia el sur, donde operó hasta el año 2000. Allí mantuvo enfrentamientos esporádicos con Hizbolá y lanzó ataques que mataron a numerosos civiles libaneses, incluidos niños. Su retirada del sur de Líbano en 2000, tras años de ocupación, contribuyó a un aumento de popularidad de Hizbolá en territorio libanés. Una ambulancia circula en el sur de Beirut tras un ataque militar israelí este lunes Wael Hamzeh / EFE En 2006, como ahora, la atención se apartó de Gaza para centrarse en Líbano Hizbolá Hizbolá empezó a participar en las elecciones a partir de los años noventa, al término de la guerra civil libanesa, con el nombre de Partido de Dios. La alianza de grupos que lidera ha llegado a gozar de mayoría parlamentaria en algún periodo -la perdió en las elecciones de 2022-, tiene diputados en el Parlamento y dos ministros en el Gobierno libanés de coalición. Además del personal civil del partido, cuenta con comités de salud, de educación y de ayuda social, en los que trabajan enfermeros, médicos, profesores, administradores, economistas y otros empleados. Hay personas que no son integrantes de Hizbolá pero que reciben ayudas de sus comités, en los barrios más castigados por la crisis económica que sufre Líbano. Cuando se nos dice que Israel ha atacado un “feudo de Hizbolá”, no significa que se trate de un área militar. De hecho, los barrios del sur de Beirut, así como las localidades del sur de Líbano, son áreas llenas de civiles. Con respecto a su brazo armado, Hizbolá dispone de decenas de miles de hombres, cohetes y misiles capaces de alcanzar y dañar territorio israelí, donde ha matado a soldados y civiles. La superioridad militar del Ejército israelí es incuestionable, tanto en soldados y armamento como en número de ataques y bajas causadas, pero eso no le ha permitido hasta el momento ampliar su influencia en Líbano. En estos meses de masacre en Gaza Israel ha invadido zonas de la Franja y se ha anexionado más tierras en Cisjordania La invasión israelí de 2006 En 2006, poco después del triunfo de Hamás en las elecciones, Israel lanzó varios ataques contra la Franja de Gaza en los murieron civiles, incluidos niños. Las imágenes de la pequeña Huda Ghalia , de 10 años, llorando junto a los cadáveres de sus padres y sus cinco hermanos en una playa dieron la vuelta al mundo. Poco después, Hamás secuestró a un soldado y el Ejército israelí lanzó la operación militar Lluvia de verano contra la Franja, en la que mató a más de cuatrocientas personas, la mayoría civiles. Ante esos ataques, Hizbolá entró en escena: lanzó varios cohetes desde Líbano contra el norte de Israel, mató a tres soldados israelíes y secuestró a otros dos. Israel consideró aquello suficiente para invadir nuevamente el territorio libanés e iniciar una guerra hasta Beirut, donde aplicó lo que se conoce como Doctrina Dahiya -en referencia al nombre de los suburbios de la capital-, consistente en atacar de forma masiva y desproporcionada zonas urbanas e infraestructuras civiles para causar un gran daño. El general israelí Gadi Eizenkot afirmó posteriormente que lo ocurrido en Dahiya en 2006 “le pasará a cualquier pueblo desde el que se dispare contra Israel (…). Aplicaremos un poder desproporcionado y causaremos un daño y una destrucción inmensos”. En pocos días las fuerzas aéreas y los tanques israelíes arrasaron barrios enteros de la capital libanesa, destrozaron importante infraestructura civil, incluido el aeropuerto de Beirut, e impusieron un bloqueo aéreo y naval. En un mes mataron a más de 1.100 civiles libaneses. Poco después se firmó un alto el fuego e Israel volvió a retirarse del país. El marco de la paz y del derecho internacional dificultaría a Israel mantener su ocupación ilegal Los ataques indiscriminados actuales En 2006, cientos de periodistas contemplamos desde la capital libanesa imágenes similares a las que se suceden en las últimas horas: la huida de miles de personas del sur al norte del país, cientos de cadáveres, miles de heridos, edificios totalmente derruidos. Entonces, al igual que ahora, Gaza quedó en segundo plano en buena parte de los medios de comunicación y en las declaraciones políticas de gobiernos occidentales. Tras los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023, en los que murieron 1.200 israelíes y unos 250 fueron secuestrados, Hizbolá e Israel han protagonizado enfrentamientos en la frontera, con un número notablemente mayor de ataques israelíes y de muertos libaneses, entre ellos civiles, como Issam Abdallah, periodista de la agencia Reuters. Ahora, cuando está a punto de cumplirse un año de masacre continuada, con más de 41.000 muertos en Gaza, Israel vuelve a bombardear Líbano, sembrando el terror con ataques indiscriminados y causando la muerte de al menos 600 civiles. La llave para una desescalada en la región es un alto el fuego en Gaza, acuerdos de paz que contemplen el fin de la ocupación ilegal de Palestina y cumplimiento del derecho internacional. Pero el Gobierno israelí apuesta por el marco de la fuerza militar, porque es ahí donde gana. Así ha ocurrido a lo largo de las décadas. En el contexto de una escalada regional la cuestión palestina queda diluida, escondida, postergada. En la guerra de 1948 Israel se anexionó un 24% de territorio que no le concedía el plan de partición de Naciones Unidas. En la guerra de 1967, ocupó ilegalmente el 22% restante de Palestina, además del Sinaí egipcio y los Altos del Golán sirios. En la guerra de Líbano ocupó durante años territorio libanés. En la actualidad, no tiene la voluntad de renunciar a las áreas palestinas que ocupa ilegalmente, ni a los Altos del Golán. De hecho, en estos meses de masacre en Gaza ha invadido zonas de la Franja y se ha anexionado más tierras en Cisjordania . Varias resoluciones de Naciones Unidas -la primera, de 1967-, exigen la retirada israelí de esos territorios. Desde 2021 el Tribunal Penal Internacional investiga crímenes de Israel en Palestina, entre los que se encuentra la propia ocupación, “el traspaso de población del Estado ocupante al territorio ocupado”. El pasado mes de julio, la Corte Internacional de Justicia emitió un dictamen en el que reitera la ilegalidad de la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Además, hace tan solo unos días, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó, por gran mayoría, una resolución que exige a Israel poner fin a su ocupación ilegal de los territorios palestinos en un plazo de doce meses. El marco de la paz y del derecho internacional dificultaría a Israel mantener esos territorios. El escenario de la guerra, la huida hacia delante, favorecen la política de hechos consumados que practica Tel Aviv, facilitan su impunidad, como demuestra con sus crímenes continuados en Gaza. En el contexto de una escalada regional la cuestión palestina queda diluida, escondida, postergada. Israel apuesta por la vía de las armas porque en ella puede evitar sus obligaciones y ganar lo que el derecho internacional le niega. fuente https://www.eldiario.es/internacional/israel-busca-guerra-derecho-internacional-le-niega_129_11679427.html
- Colombia, el difícil desmontaje del paramilitarismo
La politóloga Arantxa Tirado recuerda que, en Colombia, "el paramilitarismo y el conflicto político no son todavía cosa del pasado" Esta semana se ha producido una noticia que no ha acaparado suficiente atención en la prensa española pero que tiene una gran trascendencia política. Un tribunal de Estados Unidos ha dado la razón, después de un largo proceso judicial de 17 años, a ocho familias víctimas del paramilitarismo colombiano en su demanda contra la empresa estadounidense Chiquita Brands . El jurado ha acusado a la compañía bananera, heredera de la tristemente célebre United Fruit Company , famosa por su participación en varios golpes de Estado durante el siglo XX en América Latina, de haber financiado a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) , uno de los principales grupos paramilitares del país. Se trata de una sentencia histórica porque evidencia los vínculos de algunas grandes corporaciones que operan en Colombia con las acciones del sicariato contrainsurgente que, durante décadas, ha matado a líderes sociales, luchadores medioambientales o militantes políticos. Pero, además, su importancia radica en que, por primera vez, un tribunal estadounidense responsabiliza a una empresa de EE.UU. de crímenes contra los derechos humanos realizados fuera de sus fronteras. La financiación de Chiquita se ha probado gracias a la desclasificación de documentos llevada a cabo por el National Security Archive , con sede en Washington. Como explica uno de los abogados de las víctimas , Chiquita llegó incluso a enviar mercenarios a Colombia para que se encuadraran en las operaciones paramilitares, financiándolos con la exportación de cocaína. El resultado fue el asesinato de 11.147 personas , el desplazamiento fuera de sus territorios de más de un millón de personas y la desaparición forzada de más de 4.000 personas, además de la destrucción de cientos de organizaciones sindicales para allanar el camino al agronegocio. Si bien las acusaciones de presunto asesinato de sindicalistas usando al paramilitarismo planean desde hace años sobre empresas como Coca-Cola , esta sentencia ha reactivado el debate sobre los vínculos entre el capital y las fuerzas de choque paraestatales que han sembrado el terror entre la izquierda colombiana. El ex líder de las AUC, Salvatore Mancuso, ha desvelado también en una entrevista reciente las relaciones entre su extinta organización y la petrolera estatal Ecopetrol , cuya gerencia ayudaba a los paramilitares a financiarse permitiendo el robo de combustible. Tanto la sentencia como las confesiones de Mancuso serían buenas noticias para avanzar en el proceso de “verdad, justicia, reparación y no repetición” previsto tras los Acuerdos de Paz de 2016 firmados entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno del derechista Juan Manuel Santos , que está en manos de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), un mecanismo creado ex profeso para ello. Sin embargo, el avance no es tan rápido, ni definitivo, como muchos quisieran pues el paramilitarismo y el conflicto político no son todavía cosa del pasado. A pesar de la victoria de Gustavo Petro en 2022 , en la Colombia actual gobernada por la izquierda del Pacto Histórico se sigue asesinando a líderes políticos y sociales, sobre todo en las zonas rurales más apartadas. Algunas fuentes hablan de más de 50 personas asesinadas en lo que va de año . Por este motivo, varias organizaciones sociales, aglutinadas bajo el Congreso de los Pueblos, protagonizaron hace unos días movilizaciones en todo el país para exigir el fin del paramilitarismo y garantías para su vida. El conflicto colombiano no se puede disociar de la desposesión territorial a los campesinos, ni de la existencia de una oligarquía intransigente que ha hecho de la aniquilación física del adversario su razón de ser y que, en esa labor, ha contado con el apoyo del capital transnacional instalado en el país, así como de la cooperación y amparo de la principal potencia del mundo, EE.UU. Durante décadas, además, el Estado de Israel ha sido un aliado preferente del Ministerio de Defensa de Colombia , a cuyas fuerzas militares ha armado y asesorado a través de diversos acuerdos de cooperación en materia de asistencia militar y de inteligencia. El Gobierno colombiano es también altamente dependiente de la tecnología y armamento proporcionado por las empresas israelíes. Estos elementos sirven para dimensionar el impacto político interno, pero también geopolítico, de la ruptura de relaciones con el Estado de Israel que anunció Gustavo Petro así como sus recurrentes declaraciones de denuncia sobre el genocidio contra el pueblo gazatí. Se podría afirmar que los líderes de la izquierda no son los únicos que padecen en Colombia la persecución política de sectores del Estado, o paraestatales, que, como denuncian algunas organizaciones , siguen operando con la misma lógica contrainsurgente que concibe a los luchadores sociales como “enemigos internos”. El propio presidente Petro está en el punto de mira de unas fuerzas económicas, políticas y judiciales que tratan de impedir que despliegue su agenda de políticas sociales. El Congreso está obstruyendo varias de sus reformas legislativas y se ha abierto un proceso para iniciarle un juicio político por la presunta violación de los topes de financiación durante su campaña electoral. Además, como en otros casos de lawfare que se han producido en América Latina, el tema de la corrupción ha aparecido, buscando vincular la imagen de Petro con varios escándalos de esta naturaleza. Aunque Petro no esté acusado directamente, los casos salpican a su entorno y se posiciona una agenda mediática de sospecha e ingobernabilidad . Este clima político llevó al presidente a denunciar hace unos meses que se estaba fraguando un “golpe blando” en su contra, también a lanzar la idea de una Asamblea Nacional Constituyente para realizar cambios institucionales que permitan sortear el aparente impasse político. La simple propuesta, aunque no detallada por Petro, ha sido suficiente para que los tres expresidentes que le antecedieron, Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque , hayan salido a rechazarla o desacreditarla inmediatamente. Una vez más asistimos a una situación ya harto conocida a escala global para la izquierda: llegar al Gobierno no equivale a llegar al poder y cambiar el Estado desde adentro puede ser una quimera en países donde las oligarquías llevan siglos controlando las instituciones y los resortes del poder real, como son el poder militar o el poder judicial. Ahora bien, Colombia nos deja asimismo otras lecciones importantes: que la batalla por la justicia siempre proporciona sus frutos en la historia, aunque llegue tarde, y que ninguna fuerza reaccionaria puede detener la determinación de las personas conscientes y valientes. El desmontaje del paramilitarismo puede que sea difícil en Colombia, pero acabar con la lucha de su pueblo, mientras exista injusticia, será imposible. Fuente https://www.lamarea.com/2024/06/14/colombia-el-dificil-desmontaje-del-paramilitarismo/
- Surge la violencia de grupos armados en Colombia - Hecho En América
18/Septiembre/24 ¡Conéctate a #HechoEnAmérica !16:00 hrs. Surge la violencia de grupos armados en Colombia. Laura Carlsen entrevista a:- Vilma Almendra, Pueblo Nasa-Misak, Comunicadora comunitaria, Cauca.- Comunidad de Paz San José de Apartadó.- Dora Múñoz Atillo, comunicadora, Pueblo Nasa, Cauca.- Emmanuel Rozental, Educador Popular, Pueblos en Camino. Por www.rompeviento.tv y Rompeviento TV en YouTube.#LauraCarlsen #america #derechoshumanos #cauca #colombia #paz #violencia #gruposarmados https://www.rompeviento.tv/surge-la-violencia-de-grupos-armados-en-colombia-hecho-en-america/
- «La democracia es un concepto absolutamente abstracto cuando tenés una pistola en la cabeza»
Con el periodista salvadoreño Carlos Dada Autor/a: Rafael Rey 7 JUNIO, 2024 Director de El Faro, medio independiente asediado por los intentos de censura y la represión del gobierno de su país, Carlos Dada conversó con Brecha sobre la popularidad del autoritarismo de Bukele y las relaciones entre periodismo y democracia. El salvadoreño Carlos Dada publicó a fines de 2023 el libro Los pliegues de la cintura (Libros del K.O.), una recopilación de crónicas escritas entre 2010 y 2021 que ayudan a entender la Centroamérica de inicios de este siglo, una región que sobrevive entre la pobreza, el narcotráfico, los autoritarismos, la violencia y la impunidad. Dada, fundador y actual director de El Faro, uno de los medios más importantes en español de la actualidad, habla en esta entrevista sobre la situación de El Salvador, la persecución de la que ese periódico ha sido víctima de parte del régimen de Nayib Bukele y de cómo el autoritarismo triunfa allí donde la democracia no logra atender las demandas más urgentes de la ciudadanía. —Los pliegues de la cintura tiene textos escritos y publicados hace ya varios años. ¿Hubo algún proceso de revisión o de reedición para el libro? —Hubo un proceso de limpieza mínima, pero sobre todo hubo un ejercicio de curaduría. Este libro no está concebido como una antología de crónicas mías, está concebido como el retrato de un momento que ayude a explicar este, que es el siguiente momento en Centroamérica. Como toda esta etapa autoritaria, toda esta etapa de desmantelamiento de la democracia se nos vino de sorpresa y nos está costando digerirla; haciendo una reflexión, preguntándome cómo fue que llegamos hasta aquí, dije: «Hombre, pues la mejor manera de explicarlo es mediante el paso anterior, qué pasaba antes de esto». Y eso me llevó a pensar en la idea de este libro como una colección de crónicas de ese momento anterior que ayudaran a explicar todo eso que no funcionaba cuando vivíamos en la democracia que nos habían prometido que nos iba a solucionar todo. —Decís que lo de Nayib Bukele los tomó por sorpresa. ¿No había señales de que estaba yendo hacia un gobierno autoritario? ¿Nunca se esperaron, por ejemplo, los ataques feroces contra El Faro? —Mira, es que no es la hostilidad contra El Faro lo que nos ha tomado por sorpresa, es el desmantelamiento fulminante de nuestra institucionalidad democrática. No es la primera vez que recibimos amenazas, no es la primera vez que un presidente públicamente nos declara la guerra. Ya lo había hecho [el entonces presidente] Mauricio Funes [2009-2014], que en todos sus programas dominicales durante su último año de gobierno nos acusaba de cualquier cosa. Lo que hace diferente a Bukele –empiezo por lo menos importante, que son los ataques a nosotros– es que él controla todas las instituciones del Estado, que ya no hay contrapesos en El Salvador, que ya no tenemos garantías ni derecho a la legítima defensa. Esta es la gran diferencia, pero no la naturaleza de los ataques, sino la concentración de poder, que tiene que ver con lo otro, con lo que de verdad nos tomó por sorpresa. Es cierto que Bukele, si uno ve para atrás, ya mostraba algunos síntomas de su autoritarismo, de su renuencia a dialogar, de su intolerancia. Voy a hablar aquí particularmente de mí porque no puedo hablar en nombre de los salvadoreños. A mí lo que me tomó por sorpresa no fue el ejercicio político autoritario de Bukele, fue la incapacidad de nuestras instituciones democráticas de ponerle freno, de ponerle límites. —En el prólogo del libro decís que la gente había dejado de «creer que nuevos gobernantes podrían cambiar tanto las cosas como para que alcanzaran incluso para cambiar sus vidas». Y viéndolo de afuera parecería que Bukele es un gobernante en el que la gente de El Salvador cree. —Por supuesto, si eso no sucedía antes es porque los políticos no habían sido capaces de solucionar las cuestiones más urgentes en la vida de esta gente. Bukele les ha sacado a las pandillas de sus comunidades, que no es poca cosa, es el cambio más trascendente en las vidas de miles de salvadoreños en 30 años. Desde la firma de los acuerdos de paz [entre el gobierno y la guerrilla Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, en 1992, tras más de una década de guerra civil], nada ha transformado tanto su vida como esto. Después podemos discutir todo lo demás, pero esta es la explicación original de la popularidad de Bukele, popularidad que va avanzando en América Latina, porque América Latina está llena de gente igual que los salvadoreños, con necesidades urgentes que los políticos tradicionales no les están satisfaciendo. Y si llega alguien a decirles que les va a solucionar sus males, no importa cómo, pues no podemos exigirle a alguien que vive con esas necesidades urgentes que refrende su compromiso con la democracia. La democracia es un concepto absolutamente abstracto en la vida de las personas que tienen una pistola en la cabeza. Ahora que un montón de poblaciones en América Latina están llegando a situaciones límite, les parecen muy atractivas las promesas de mano dura como solución a sus males. Y por eso es que la popularidad de Bukele ha trascendido los 21 mil quilómetros cuadrados que mide mi paisito. Ahora es el presidente más popular en América Latina. —Porque además hay algo muy interesante para analizar, que no pasa solamente en El Salvador, que es la idea de que la gente está dispuesta a perder «calidad democrática» y renunciar a un montón de derechos a cambio de que le garanticen su seguridad. —Por supuesto, pero esto además es lo más natural del mundo. El problema es que nosotros, los privilegiados, los que no hemos vivido con esa pistola en la cabeza, los que podemos darnos el lujo, porque tenemos además el espacio para reflexionar sobre la democracia, nosotros también sabemos qué sucede cuando tumbas la democracia. Y nosotros sí estamos obligados a asumir esa consecuencia intelectualmente, a exigirles a los gobernantes, a las instituciones, no a exigírsela a la gente que está más desesperada. A ver, por supuesto que la democracia no funciona sin una serie de componentes. El más esencial son los demócratas. Una democracia no funciona sin demócratas. Y a lo mejor por ahí podemos encontrar las razones de por qué nuestra era democrática, o llamada democrática, no funcionó del todo bien o era disfuncional en muchos sentidos. Pero además la democracia se nutre de pluralidad de voces. La democracia se nutre de una ciudadanía crítica que les exija una rendición de cuentas a quienes ejercen el poder. Que entienda la necesidad de limitar el poder a quienes se los hemos delegado mediante elecciones. La democracia implica necesariamente límites al poder. La democracia no son solo elecciones, como nos quieren hacer creer los que no son demócratas. Ese es el último paso en un sistema de pesos y contrapesos, de límites al ejercicio del poder. —El Faro tuvo que mudar a Costa Rica toda su sección administrativa, algunos periodistas fueron amenazados y tuvieron que irse del país para seguir trabajando. ¿Cuál es la situación de estos periodistas y de El Faro en general? —El periódico lo sacamos [de El Salvador] hace más de un año. En primer lugar, porque este gobierno nos había abierto cuatro casos por evasión de impuestos, me había acusado a mí personalmente de lavar dinero y no teníamos cómo defendernos de estas acusaciones. Nosotros nos hemos presentado a todos los procesos, hemos apelado a todos los casos, porque los argumentos se derriban por sí mismos, pero si no hay un sistema judicial funcional, tú no puedes defenderte. Entonces, lo que pensamos fue: «Vamos a enfrentar estos procesos, pero no nos podemos arriesgar a que el régimen se apodere de El Faro mediante un embargo y utilice un espacio que nos ha costado tanto construir, que lo utilice para diseminar propaganda, para diseminar mentiras». Entonces, sacamos El Faro del alcance del régimen. Esa fue la principal razón por la cual lo sacamos de El Salvador, a pesar de que la empresa propietaria de El Faro, Trípode, que es una empresa salvadoreña, continúa en El Salvador haciendo frente a los casos abiertos. Sobre los periodistas, dependiendo de cómo va actuando este régimen contra el periodismo, nos vemos en la necesidad de sacar gente que después, cuando las cosas cambian de alguna manera, regresan, porque nadie quiere estar fuera. Cuando nosotros descubrimos que Bukele había hecho un pacto con los líderes de las pandillas, la Asamblea Legislativa, que él controla, de inmediato aprobó una ley que preveía 15 años de prisión para periodistas o editores que publicaran cualquier cosa relacionada con pandillas que pudiera causar, literalmente decía la ley, «zozobra en la sociedad». ¿Qué causa «zozobra en la sociedad»? Eso está al criterio del juez que vea la causa. Es lo más ambiguo del mundo. Es obvio que si acusaban a algunos de nosotros por publicar investigaciones sobre pandillas, no íbamos a poder tener un juicio justo y menos ante este tipo de leyes, que son leyes mordaza. Nosotros tomamos una decisión que se resume en una frase que hemos repetido hasta el cansancio: «El silencio no es opción». Si nos están amenazando con 15 años de prisión, lo que quieren es callarnos, que no sigamos publicando los acuerdos criminales que hemos estado documentando. Decidimos que seguiríamos publicando. Para amortiguar el riesgo de que un periodista terminara 15 años en prisión, estuvimos sacando y metiendo gente a medida que íbamos publicando estas cosas sobre pandillas. Por presiones de la comunidad internacional, esa ley la derogaron hace unos meses, pero estamos en un régimen de excepción. En El Salvador llevamos dos años de régimen de excepción, que le permite a un policía detener a cualquier ciudadano sin una orden judicial de por medio. En estas condiciones hemos estado calibrando cuándo hay que sacar a un periodista, cuándo puede regresar, y así hemos estado estos años. —¿Estar tan enfrentados al gobierno les cambió algo en términos de suscripciones y publicidad? —Nos cambió muchísimo. Ha sido un golpe importante para nosotros, por la parte comercial. Porque aquí sí fue un éxito rotundo el esquema de amenazas y de ataques contra nosotros. Ningún anunciante se quiere ya anunciar en El Faro. ¿Quién quiere arriesgar su empresa por poner un anuncio? En eso han sido muy exitosos. El proceso de traslado a Costa Rica no ha sido gratuito. Nos ha costado muchos recursos, el pago de abogados… Hemos recibido algún apoyo para compensar esos gastos, pero seguimos gastando mucho en eso, en las salidas de periodistas. En términos económicos nos ha golpeado bastante. ¿En qué otros términos nos ha afectado? Bueno, 22 miembros de El Faro fuimos infectados con el malware Pegasus [entre 2020 y 2021]. Cuando hicimos eso público [a inicios de 2022], te imaginas que todas nuestras fuentes desaparecieron de la noche a la mañana. Y para un trabajo periodístico como el que hacemos nosotros, las fuentes son vitales, entonces hemos tenido que entrar en un proceso poco a poco de reestructuración de vías de comunicación con la fuente, de volver a ganar su confianza, porque nadie quiere hablar con un periodista al que lo están escuchando. Y como periodista no está bien tampoco saber que podés poner en riesgo a una fuente. —El texto «Roque en Saturno», parte de Los pliegues…, habla de la juventud después de los acuerdos de paz, estos muchachos de clase media alta, siempre armados, que colaboraban con o integraban los escuadrones de la muerte. A raíz de eso pensaba en estas decenas de miles de pandilleros que están en las cárceles y que son mayormente jóvenes, seguramente jóvenes pobres. ¿Qué alternativa está dando el gobierno a los jóvenes de El Salvador hoy? Porque entiendo también que pertenecer a una pandilla era como una alternativa en términos de identidad, en términos de sobrevivencia. —Creo que has dado en el punto clave. Hasta ahora el gobierno de Bukele ha lidiado con las pandillas de dos maneras: durante los primeros dos años, mediante un pacto que lo llevó a liberar, a escondidas, a los principales líderes pandilleros del país, que ahora han sido recapturados por el FBI en México y que debían 40 años de prisión. Después, cuando el pacto se rompió, por la vía represiva. Esas son las soluciones que ha dado Bukele al fenómeno. Han sido exitosas momentáneamente, sobre todo en réditos políticos, y la verdad es que, como te decía al principio, no es poca cosa para una comunidad que ha vivido bajo el yugo de las pandillas que de repente ya no estén, que ya no les extorsionen, que ya no les violen a sus hijas. Esto es fundamental y no se puede minimizar. ¿Es esto una solución? ¿Ha sido una solución temporal para sacarlos de las comunidades? ¿Es una solución permanente? No puedo predecir el futuro, pero lo dudo mucho, justo por lo que estás diciendo. Monseñor [Óscar Arnulfo] Romero solía decir que la violencia no se solucionará si no se solucionan las causas de esa violencia. Nosotros llevamos muchos años cubriendo el tema de las pandillas y, cuando escuchás los testimonios de muchos pandilleros, en realidad, pues no había muchos otros caminos que les dieran alguna agencia en la vida a todos estos jóvenes. Es la parte más triste de nuestras realidades: aquí son las pandillas, en Honduras es el narcotráfico, hay un montón de jóvenes en esos lugares que habitan en la periferia de las corrientes económicas mundiales y que sus únicas posibilidades de romper con la tradición familiar de vivir esclavizados trabajando en una bananera son el narcotráfico o la migración. Si no les damos otra oportunidad, si el Estado sigue sin tener más presencia en su vida que mediante las botas y la represión, pues es muy difícil esperar que los jóvenes que siguen viviendo en El Salvador se conviertan en otra cosa. «Los partidos tradicionales traicionaron a la democracia» —Los partidos tradicionales, ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) y el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional), que gobernaron El Salvador entre 1992 y 2019, cuando Bukele llegó a la presidencia, votaron muy mal en las últimas elecciones. ¿Han hecho algún tipo de autocrítica o están pensando en una estrategia para volver a posicionarse como oposición y tener chance de poder triunfar dentro de cinco años? —Los partidos tradicionales son los únicos que no saben que están muertos. Son los únicos que no se han dado cuenta. Ni siquiera después de las elecciones pasadas. Para empezar, son directamente responsables de esta situación. Ellos son los que traicionaron a la democracia. Ellos son los que demostraron que, de izquierda o de derecha, ambos tenían la misma capacidad para la corrupción. Ambos. Y construyeron una burbuja en la que se peleaban en la arena política, pero estaban absolutamente desconectados de la población. Ellos son directamente responsables de esto. El fenómeno Bukele se explica en no menor parte por la frustración de la gente hacia los partidos tradicionales. Hacia su incapacidad, su negligencia, su corrupción. Esto es lo que les abre el camino a los Bukele, a los Milei. Y Bukele logró articular esos deseos literalmente de venganza de la gente contra estos políticos que los habían traicionado. Bukele logró articular eso diciendo: «Yo soy el que se va a vengar de ellos en nombre de ustedes». Ha sido muy hábil en eso. Ha sido muy hábil para mantener el dedo acusador sobre la corrupción de los gobiernos anteriores y con ese mismo dedo tapar la suya. Si en algo es probablemente el mejor de todos los presidentes de América Latina –diría, sin duda, el mejor– es en su comunicación política. Y esto es lo que le ha permitido, a pesar de toda la corrupción documentada, acusarnos de mentirosos, aunque ahí están los documentos. Y la gente le cree. 7 junio, 2024 Información adicional Autor/a: Rafael Rey País: El Salvador Región: Centroamérica Fuente: Brecha
- El amor en los tiempos de Instagram
Adaptación del artículo 'El amor en los tiempos de Instagram' a los criterios de lectura fácil (LF) por Lectura Fácil Euskadi Irakurketa Erraza. Recomendamos su lectura en un ordenador por su mejor adaptabilidad. Las palabras en color rojo están explicadas al final del texto Texto: Brigitte Vasallo / Lectura Facil Euskadi - Irakurketa Erraza Imagen: Señora Milton Hay programas de televisión y revistas que muestran solo una manera de amar. Muestran que tener pareja heterosexual es lo más normal y lo mejor. En programas como Casados a primera vista o Mujeres y Hombres y Viceversa las personas se enamoran ante la pantalla. Luego discuten, rompen relaciones y hasta se insultan en público. El amor es un entretenimiento. Son programas con mucha audiencia y muchas mujeres feministas menosprecian su público porque lo consideran barriobajero. En estos programas y en las revistas del corazón, las personas ganan dinero por hablar de su vida. Pocas veces hablan de su trabajo o de cultura. La sociedad del espectáculo El escritor y cineasta Guy Debord publicó el libro La sociedad del espectáculo en los años 60 del siglo 20. Debord dice que creemos que solo existe lo que sale en las revistas, en la tele o en el cine. Es como decir que solo existe lo que colgamos en Instagram. Las personas que salen en estos programas hacen ostentación de dinero y fama. Para seguir teniendo fama y dinero, deben seguir apareciendo en televisión. ¿De que hacen ostentación las feministas que se consideran la élite? De su conocimiento cultural. Hablan o escriben con palabras cultas aunque sea de temas simples y cotidianos. Lo hacen incluso en Facebook. Deberíamos aprovechar las redes sociales para difundir de manera sencilla el feminismo y usar mensajes más fáciles de entender. El feminismo actual El feminismo es una manera de entender la vida y es una manera de actuar. Hace años, las feministas no aparecíamos en los medios de comunicación. Las redes sociales de internet no existían. En los medios de comunicación, no se mostraban a personas no heterosexuales, ni personas de según qué razas, ni se mostraba la diversidad intelectual. Para demostrar que existía la desigualdad las feministas tenían que ser noticia y salir en los periódicos y en televisión. Femen es un buen ejemplo. Hoy en día están la televisión, las revistas y las redes sociales para difundir el feminismo. Pero, ¿son muy diferentes Mujeres y Hombres y Viceversa y nuestros Instagram feministas? No demasiado. Estos programas muestran la monogamia, no es malo tener una sola pareja. Pero se hace ostentación de la monogamia, transmiten que tener una pareja estable es lo mejor, el mayor éxito de nuestra vida y que eso garantiza la felicidad. Es lo de la media naranja de toda la vida. Cuando deseamos a alguien, idealizamos a esta persona y nos imaginamos un futuro feliz con ella. Pensamos que valemos más si somos deseadas por alguien. Hay feministas que llenan su instagram con fotos al lado del maromo de turno. A veces, de la maroma de turno porque lo hacen incluso las blogueras lésbicas, las mujeres lesbianas que escriben blogs en internet. Nos horroriza cuando algunas personas muestran este amor romántico en televisión y también cuando cuentan que han sufrido violencia machista. Muchas feministas piensan que la violencia en la pareja solo ocurre con la gente barriobajera. En la web feminicidio.net se asegura que la mitad de los asesinos de mujeres son parejas o ex parejas. Puede ocurrir en cualquier clase social. Los cuentos de princesas acaban en boda. Pero después no nos cuentan si hay malos momentos o si hay ruptura. Esos cuentos los seguimos mostrando en nuestras redes sociales, donde también hacemos ostentación del amor romántico. En Instagram se cuelgan fotos de parejas felices y de bodas, pero no de rupturas. No hay fotos con los ojos rojos por llorar, no contamos los asaltos a la nevera, o cuando vamos a la farmacia a buscar pastillas para poder dormir. A pesar de nuestros discursos feministas el amor romántico nos mola. Yo lo comparo con las drogas. Sabemos que las drogas son peligrosas, pero en pequeñas dosis ayudan a superar el dolor o las penas. Si nos pasamos en la dosis nos volvemos adictas a las drogas. Entonces ya no son divertidas ni ayudan. Pasa lo mismo con el amor romántico, que puede llegar a ser adictivo y tóxico. A casi nadie se le ocurre poner likes a fotos de personas tomando drogas. Al contrario, hay advertencias como cuidado amiga con las drogas. Hay otras cosas que te pueden ayudar. Llenamos de likes las fotos que muestran amor romántico y mandamos mensajes positivos. Son mensajes con buena intención, pero tenemos que recordar que existen otras relaciones afectivas, no solo las de pareja. Y que no es bueno depender tanto de una sola persona. Pequeños gestos Las feministas denunciamos el contenido de los programas de entretenimiento, con largos discursos feministas. ¿No sería más eficaz mostrar nuestro feminismo en Instagram? Nuestra vida no se reduce a la pareja. Hay otras actividades satisfactorias y otras relaciones afectivas. Los pequeños gestos, como colgar fotos celebrando san valentín con amigas, hacen que demostremos la amistad como la auténtica red afectiva. La amistad es la red que nos ayuda en los malos momentos de la vida. Es la red que nos ayuda a levantarnos cuando tenemos malos momentos. La pareja heterosexual está formada por un hombre y una mujer. Menospreciar es tratar a alguien con poco aprecio o respeto porque se cree que vale poco. Barriobajero se le llama así a una persona poco educada y de clase social baja. Ostentación es presumir de algo de forma exagerada y mostrarlo a menudo. Élite es un grupo que se cree superior o el mejor para dirigir algo. Femen: grupo feminista que hace acciones reivindicativas y de protesta y que para salir en los medios muestran los pechos desnudos. Monogamia es tener una relación amorosa con una sola persona. Media naranja es una expresión que significa que una pareja se complementa tanto que parece una sola persona. Maromo es una manera de referirse al novio o al amante con aspecto presumido o chuleta. Feminicidio es cuando un hombre asesina a una mujer por machismo. Adicta es una persona que depende de algo malo, o de alguien, para vivir. Tóxico es cuando algo es venenoso. Las personas tóxicas son violentas o hacen daño, aunque sea sin querer. Lee el resto de nuestros contenidos adaptados a los criterios de lectura fácil (LF) por Lectura Fácil Euskadi Irakurketa Erraza fuente https://www.pikaramagazine.com/2023/11/el-amor-en-los-tiempos-de-instagram/
- no solo…, sino (también), no no solo…, pero (también)
La correlación adecuada en español es no solo…, sino (también), no no solo…, pero (también). Sin embargo, en la prensa se encuentran habitualmente frases como las siguientes: «Es el método principalmente utilizado durante las últimas décadas para la identificación de personas no solo con fines civiles pero también policiales», «Me gustaría saber no solo la causa, pero también el tratamiento» o «El lenguaje no solo debe divertir, pero también debe encantar al público». En la lengua clásica la conjunción pero tenía en algunos contextos el valor de sino, como indica la Gramática, pero en la actualidad este uso inadecuado se debe a la influencia de la construcción inglesa (not only…, but also), que en esa posición utiliza but, que significa tanto ‘pero’ como ‘sino’. Este mismo criterio se aplica a aquellos casos en los que no aparece también en la segunda parte de la correlación, como en «Sus palabras fueron consideradas ofensivas no solo por mí, sino por todos los presentes». Asimismo, como se recoge en la ortografía académica, se recuerda que las dos partes de esta correlación se separan siempre con una coma. Por tanto, en los ejemplos anteriores, lo indicado habría sido «Es el método principalmente utilizado durante las últimas décadas para la identificación de personas no solo con fines civiles, sino también policiales», «Me gustaría saber no solo la causa, sino también el tratamiento» y «El lenguaje no solo debe divertir, sino también encantar al público». fuente https://www.fundeu.es/recomendacion/no-solo-sino-tambien-no-no-solo-pero-tambien/
- El Verbo
fuente https://luisamariaarias.files.wordpress.com/2012/01/el-verbo.jpg
- Tiempos verbales del indicativo
fuente http://2.bp.blogspot.com/-WT1ls4ik0FE/UVsJEQT1ZNI/AAAAAAAAA5M/KBX3gwuT0Ls/s1600/Tiempos_verbales_del_indicativo.png
- La ley de extranjería o el proxenetismo
Las trabajadoras sexuales migrantes son vulneradas económica, social y legalmente por un Estado racista que solo concibe victimizar o criminalizar tanto la prostitución como los movimientos migratorios. Texto: Sara Guerrero Alfaro Imagen: Señora Milton 03/04/2024 Adaptación de la portada del monográfico de PROSTITUCIÓN que editamos en 2021. “El 90 por ciento de las prostitutas que trabajan en España son inmigrantes”, publicaban periódicos estatales en sus titulares hace unos años. La cifra se le atribuye tanto a los informes de la Guardia Civil como a los de otros organismos gubernamentales. Cáritas, una importante organización de la caridad católica, por su parte, a través del documento ‘La prostitución desde la experiencia y la mirada de Cáritas’ de 2016 aseguraba que las migrantes representaban un 80 por ciento de las mujeres que ejercían la prostitución en el territorio español. “La policía española calcula que el 90 por ciento de las prostitutas son víctimas de redes de trata”, difundían en 2014 diarios de gran alcance como El País. Sin embargo, en el cuerpo de la nota se reconocía que nadie sabía de dónde venía ese cálculo. Se publicó a pesar de que, un año antes, el ‘Informe sobre la aplicación del Convenio del Consejo de Europa sobre la lucha contra la trata de seres humanos en España’ realizado por el Grupo de Expertos sobre Lucha contra la Trata de Seres Humanos (GRETA) estipulaba que no existen estudios que avalen dicha cifra. ¿De dónde vienen esos porcentajes? ¿Representan la realidad? Tomando en cuenta que la prostitución en el Estado español no es una actividad regulada y que gran parte de las migrantes prostitutas se podrían encontrar en una situación legal irregular, ¿cómo es posible que se lancen con tal certeza cálculos de lo que bien podría ser incalculable? ¿La obtención y comunicación de los mismos tienen implicaciones racistas? Kenia García, trabajadora sexual racializada miembro del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, comenta al respecto: “Yo no puedo dar estadísticas. Lo que sé es que la mayoría de trabajadoras sexuales que he coincidido han sido migrantes y ejercían la prostitución por falta de oportunidades y por los estereotipos. Tenemos que estar constantemente demostrando nuestra valía porque siempre estamos bajo su sospecha de mediocridad, de que somos inútiles y que no servimos para hacer nada más. Entonces se cierran las oportunidades y tienes que sobrevivir de alguna manera”. “O ‘vamos a por ellas’ o ‘tenemos que protegerlas’. ¿Qué significa eso? Pues más pasta para la Guardia Civil y que se inicie un trabajo de vigilancia sobre mujeres migrantes que igual ni siquiera son trabajadoras sexuales” Este testimonio da el primer indicio de que los porcentajes no son lo más relevante en sí, sino lo que podrían representar. “Esos datos están mal. Las mujeres blancas trabajan como prostitutas. En los sindicatos Aprosex y OTRAS la mitad somos migrantes y la otra mitad son blancas. Decir que el 90 por ciento somos migrantes es otra forma de racismo porque, entonces, ¿qué es lo que se tiene que hacer? O ‘vamos a por ellas’ o ‘tenemos que protegerlas’. ¿Qué significa eso? Pues más pasta para la Guardia Civil y que se inicie un trabajo de vigilancia sobre mujeres migrantes que igual ni siquiera son trabajadoras sexuales”, comenta la artista visual y trabajadora sexual Linda Porn. Una lectura atenta de la relación entre la sexualización de los cuerpos racializados y la opresión permitiría comprender aspectos que van más allá de la prostitución: el racismo, la precariedad, la violencia y el blindaje de fronteras. El racismo nació de la mano de la violación La dominación a través del sexo ha estado presente desde los orígenes del patriarcado, es uno de los muchos pilares que lo mantiene de pie. Durante la conquista de Abya Yala y durante todo el colonialismo histórico, el sexo se utilizó para dominar a los pueblos colonizados, generando así una sexualidad racializada. En las narrativas coloniales se aludía metafóricamente al cuerpo de la mujer indígena cuando, erotizando la tierra, se relataba la toma y apropiación de los territorios. La violación se volvió una tradición colonial en la que los hombres blancos demostraban su superioridad racial y su honor, valor para el cual era imprescindible la proeza sexual. Así, puede decirse que el racismo en Abya Yala nació de la mano de la violación a los cuerpos indígenas. El sexo con poblaciones indígenas o mestizas era utilizado únicamente como expresión de dominio. Linda Porn se ha dedicado a estudiar la historia del trabajo sexual en América y Europa, así como las estructuras racistas y colonialistas que marcan el ejercicio de la prostitución de las mujeres migrantes en Europa. Al hablar del tema, Porn evoca la figura de Fray Bernardino de Sahagún: “El orden cristiano acabó con la percepción que se tenía del trabajo sexual en el México antiguo. En el Códice Florentino, Bernardino alude despectivamente a la figura de la puta, de acuerdo a conceptos muy coloniales sobre la forma en la que las mujeres manejaban su sexualidad. Se refiere a ellas como mujeres desvergonzadas, a las que no les importa el decoro, carentes de razón… Estereotipos construidos a partir de nuestros cuerpos y de nuestra forma de relacionarnos con la vida. Todo fungió como una justificación para violentar nuestros cuerpos, controlarlos, vigilarnos, reprimirnos, reeducarnos y salvarnos”. Estas representaciones construyeron a las mujeres racializadas como seres naturalmente exóticos y sexuales. Los estereotipos se conservan a través de una discriminación sistemática que afecta la vida social de las migrantes del sur que llegan a buscar trabajo y mejorar sus condiciones de vida en Europa. Las prácticas sexuales no son ajenas a los sistemas políticos ni a sus leyes. La Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros en España y su Integración Social, conocida como ley de extranjería, es una de las piezas clave que conforman el racismo institucional, producto de una serie de prejuicios aferrados en el imaginario colonialista del Estado y su sociedad. A las trabajadoras sexuales racializadas, en ese sentido, no solo se les niegan sus derechos y son precarizadas de facto, sino que también son denigradas moralmente por causa de los dos estigmas que acentúan su opresión: el de la prostitución y el de la migración. Esta ley regula el tránsito y la estancia de las personas extranjeras en el territorio español. Entre otras cosas, establece los procedimientos para acceder a una autorización de residencia. “La ley de extranjería es el gran proxeneta de todas las trabajadoras sexuales” Para las migrantes sin lazos comunitarios ni altos ingresos económicos, la opción para regularizar su estancia es el “arraigo social”, procedimiento que exige un contrato de trabajo de un año o de tiempo indefinido. Pero, para acceder a esta opción, las migrantes deben pasar tres años en estado irregular, sin ningún tipo de derechos, sometidas a la precarización y expuestas a la explotación laboral. Al mismo tiempo, la ley permite que las personas en estado irregular puedan ser encerradas en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) o deportadas a su país de origen en cualquier momento. Así, a lo primero que se enfrentan las migrantes al entrar en el territorio es a la violencia que genera el Estado a partir de la irregularización. Además de enfrentarlas también a la violencia policial y a la extorsión. “La ley de extranjería es el gran proxeneta de todas las trabajadoras sexuales”, proclama Linda Porn. La dificultad que supone regularizar su situación legal es la que obliga a muchas mujeres a optar por ejercer la prostitución, que desde hace siglos ha sido una vía de ingresos de las mujeres empobrecidas. Esta vulneración económica, social y legal a la que se ven expuestas las migrantes es la que les obstaculiza el acceso a otras opciones laborales y de la que se aprovechan la mafias, los proxenetas y las redes de trata. La activista contra la trata Amelia Tiganus afirmaba en El Periódico, que urgía cambiar “la ley de extranjería, porque el proxeneta se aprovecha del miedo de las inmigrantes a ser deportadas. También los jueces y fiscales deberían tener una formación en género como mínimo”. Incluso mujeres que tienen en su proyecto migratorio la prostitución pueden terminar en redes de trata con fines de explotación sexual por las difíciles condiciones para regularizar su situación y encontrar otras opciones: “Yo conocí a muchísimas mujeres que su proyecto migratorio era la prostitución. Por más que espante, muchas saben que vienen a ejercer la prostitución y tienen objetivos claros como pagar tratamientos médicos a familiares o la universidad a sus hijes. Pero cuando llegas a España y no tienes la documentación por culpa de la ley de extranjería, te encuentras en un estado de no derecho, de no persona: no te puedes abrir una cuenta bancaria, no puedes alquilar, no existes. Entonces, ¿qué hacen estas mujeres? Recurren y encuentran “cobijo” en los clubes: porque ahí viven y ahí trabajan. Lo que está haciendo la ley de Extranjería es fomentar el tráfico ilegal de personas y la trata. Porque lo que pasa es que muchas veces las mujeres saben que van a venir a ejercer la prostitución, se endeudan con miles de euros con la condición de que al llegar aquí van a comenzar a trabajar en un club y van a pagar esta deuda, pero muchas veces al llegar aquí las cosas cambian y ese proyecto migratorio se convierte en trata”, añade Kenia García. Exotizadas y excluidas Pero los estigmas no solo afectan simbólicamente, también operan a través del sistema político, económico y social que mantiene a las trabajadoras sexuales migrantes en un estado de desigualdad de derechos y oportunidades. Y si bien ninguna trabajadora sexual cuenta con derechos laborales, aquellas que se encuentran en estado irregular, además, no tienen acceso a asistencia sanitaria, bolsas de trabajo ni a todas las oportunidades que las migrantes venimos buscando en el afamado “Estado de bienestar” del primer mundo. “Claro que les migrantes son bienvenides: representan mano de obra. Pero esta mano de obra son los cuerpos cisheternonormados, personas morenas, pobres y racializadas que pueden ser mano de obra explotable y factible y, por supuesto, sin derechos para cierto trabajo productivo”, menciona Vanessa Maldonado, investigadora especializada en analizar el tránsito de trabajadoras sexuales migrantes. En ese sentido, Fuensanta Gual, presidenta de CATS, afirma: “El trabajo del hogar, la agricultura, el cuidado de ancianos y la prostitución son nichos de mercado para la gente que busca cualquier trabajo porque viene aquí a ganar dinero. El hecho de no tener papeles hace que solo tengas acceso a oficios de la economía sumergida. La ventaja de la prostitución es que se gana más que de, por ejemplo, empleada del hogar”. Kenia García suscribe esta situación al comentar que “son muchas las mujeres que lo pasan mal y quieren abandonar la prostitución, pero no lo hacen porque las oportunidades que encuentran son igualmente precarias”. Así, el sistema mantiene un círculo vicioso interminable e hipócrita: al mismo tiempo que se criminaliza a las migrantes que subsisten gracias a la economía sumergida, se sientan las condiciones para que sea la única opción a las que tienen acceso para poder subsistir tres años antes de poder regularizar su situación legal. La precariedad y la marginación social, a su vez, reducen sus posibilidades de acceder a un contrato de trabajo con las condiciones exigidas. Controlar la movilidad de las mujeres Desde 2003 se ha construido una relación directa entre la prostitución, la trata de personas con diversos fines y la migración. A través del Protocolo de Palermo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas se ha impulsado el refuerzo de los controles fronterizos. El protocolo, que feminiza la trata declarando que se pondrá más atención específicamente a mujeres y niñes, ha sido utilizado para criminalizar la prostitución y coaptar la libertad de movimiento de las mujeres racializadas del sur hacia el norte. “El Protocolo de Palermo, al que suscriben la mayoría de los países occidentales y occidentalizados, inicia esta falta de claridad entre que una cosa es prostitución y otra cosa es trata de personas con fines sexuales. Esta confusión es una política encaminada a criminalizar el trabajo sexualy sirve como filtro para las personas migrantes que no tienen los documentos que el Estado les pide para vivir en el país. Porque este dispositivo antitrata está operando no solo racialmente, sino geográficamente, como una geografía racializada”, afirma Vanessa Maldonado. Esta falta de precisión provoca que, en la práctica, sean las personas migrantes en estado irregular quienes son detenidas en las redadas. En su investigación de campo, Maldonado se percató de que “la policía no hace ninguna distinción entre trata y prostitución. Hacen operativos contra la trata, pero solo en lugares de comercio sexual y a través de pedir documentos migratorios a las mujeres que estén trabajando ahí”. “La policía necesita casos de trata y presiona a las inmigrantes sin papeles para que declaren que son víctimas de trata. A cambio, les ofrecen ayuda para conseguir sus papeles. De negarse, las amenazan con presentar una orden de expulsión o encerrarlas en un CIE, lo que a veces sucede. Las encierran el mayor tiempo posible para ver si declaran. Tengo constancia de que ha pasado de forma generalizada”, comenta Fuensanta Gual. Linda Porn conoce bien esta criminalización y señala que el racismo en la prostitución se manifiesta también a través de una constante acusación de ser víctimas de trata y por el consecuente arrebato de agencia de aquellas migrantes que deciden prostituirse libremente: “El Protocolo de Palermo nos trata como si no tuviéramos agencia, como si no pudiéramos tener en nuestro proyecto migratorio el trabajo sexual porque, para ellos, ninguna mujer con cuatro dedos de frente puede viajar para ser puta. Esto es una concepción bien blanca, bien paternalista y bien colonialista. Una mujer atraviesa sola todo un continente o un océano. ¿Cómo podemos llegar a que, de repente, el Estado español nos defina como víctimas de trata?”. Estas narrativas mediáticas que alimentan la confusión entre trata de personas con fines de explotación sexual y prostitución de mujeres migrantes perpetúan y reproducen estigmas racistas que se centran en criminalizar la migración femenina. Este es el contexto en el que surgen las asociaciones y oenegés que se dedican a “rescatar” a las mujeres de las -a veces supuestas- redes de trata con fines de explotación sexual. Las organizaciones que reiteran la ausencia de agencia de las trabajadoras sexuales migrantes también operan a partir de un imaginario racista y colonialista. “Las mujeres están hartas de recibir organizaciones de derecha o religiosas, porque las quieren ‘salvar’ de la prostitución. Me parece que estas formas de racismo operan hacia ellas porque las ven como víctimas, no como sujetas de derechos, ni como sujetas de agencia. Las ven como víctimas, las pobres a las que hay que salvar y rescatar. Esto también incide en su ejercicio y también incide en su no acceso a derechos”, observa Vanessa Maldonado. En este marco es preciso señalar que eran justamente los informes de la caridad católica y la Guardia Civil quienes proporcionaron a la prensa las estadísticas que afirmaban que entre el 80 y 90 por ciento de las trabajadoras sexuales en el Estado español eran migrantes y, la mayoría de ellas, víctimas de trata. “Mi compañera María José Barreda siempre dice que los pobres damos dinero. Existe una gran industria del rescate que vive de ayudas y de subvenciones. Esta industria del rescate necesita víctimas, entonces nos victimizan a todas. El relato de la trata también le sirve al Estado para diseñar políticas como la ordenanza cívica o la ley mordaza que supuestamente lucha en contra de la explotación sexual y lo que en realidad impulsa son todas estas redadas a los clubes”, explica Kenia García. En la experiencia que Maldonado ha tenido en la frontera norte y sur de México ha observado cómo las trabajadoras sexuales migrantes sufren a la vez la violencia de la política migratoria y la de la política antitrata: “Hay un sistema de vigilancia migratoria que vigila y castiga con lógicas punitivas y también de disciplinamiento racializado. En este sentido, las trabajadoras sexuales racializadas, las empobrecidas y también las heterosexualizadas viven esta persecusión”. Siendo así, a través de los relatos victimizantes en la prensa, las dudosas estadísticas y la confusión terminológica entre trata de personas y prostitución, tanto la “industria del rescate”, como las políticas migratorias y antitrata, ha reducido a las trabajadoras sexuales migrantes a objetos de los cuales se benefician. “Muchas mujeres recurren a organizaciones para dejar la prostitución y lo que les ofrecen son empleos precarizados con contratos de tres meses. Muchas vuelven a la prostitución y la organización no hace un seguimiento. Ya cumplió sus estadísticas, ya ‘salvó’ mujeres, ya puede recurrir a una subvención”, añade Kenia García. En medio del auge del relato de la lucha contra la trata con fines de explotación sexual, víctimas reales han acabado en los CIEs, como comunicó el informe de la organización CIEsNO a mediados de 2020, cuando detectaron que en el centro de la calle Zapadores de Valencia había “12 casos de mujeres cuyas circunstancias de vida apuntan a que fueron víctimas de trata”. Si el blindaje de fronteras es tal, ¿por qué las mafias pueden encontrar la manera de cruzar a las personas?, ¿por qué las migrantes no pueden cruzar por cuenta propia y por qué hay algunas que incluso tienen que recurrir a las redes para poder atravesar las fronteras? Con respecto a la prostitución, se diulyen las responsabilidades a través de leyes como la ley mordaza que criminaliza a las trabajadoras sexuales. Se culpa a la demanda. Se estigmatiza a las migrantes a través de políticas racistas y se las somete a condiciones y trabajos precarios por años. No hay políticas reales que doten de derechos y alternativas reales a las trabajadoras sexuales migrantes. En este sentido, la ley de extranjería fomenta la ilegalidad y da herramientas a los explotadores y abusadores para oprimir a las mujeres. Fuente https://www.pikaramagazine.com/2024/04/la-ley-de-extranjeria-o-el-proxenetismo/
- La acentuación del español
¿En qué consiste la acentuación en español? La acentuación de las palabras en español permite determinar el énfasis fonético sobre una sílaba al pronunciar una palabra. Ortográficamente se representa mediante una tilde (´) y puede colocarse sobre las cinco vocales (á, é, í, ó, ú). Cada palabra puede llevar solo una tilde. A continuación, te presentamos las reglas de acentuación en español. —¿Dónde has puesto el álbum de fotos? —Está en el baúl. Últimamente lo he hojeado mucho aunque aún no he ordenado las fotos del verano pasado. —¿De verdad? Hace casi una década que no veía nuestras fotos. —Sí. Mi favorita es esta con los abuelos en México. Las sílabas Todas las palabras pueden dividirse en sílabas. Las palabras compuestas por una sola sílaba se denominan monosílabas y las compuestas por más de una se llaman polisílabas. Ejemplo: yo (una sílaba) e-lla (dos sílabas) no-so-tros (tres sílabas) Las sílabas son unidades de sonidos que se pronuncian juntos. Por lo general, en español las sílabas se componen de una vocal, de una consonante y una vocal, o de dos consonantes y una vocal. Una consonante no puede formar por sí misma una sílaba, pues, como su propio nombre indica, necesita una vocal para poder pronunciarse («suena con»). Las sílabas se clasifican en tónicas y átonas. La sílaba tónica es la sílaba que se acentúa y que según las reglas de acentuación lleva tilde o no. El resto de las sílabas de la palabra son átonas. Las tildes se colocan siempre sobre la vocal de la sílaba tónica conforme a las reglas de acentuación que se explican a continuación. Ejemplo: palabra → pa-la-bra (sílaba tónica sin acentuar) sílaba → sí-la-ba (sílaba tónica acentuada) Reglas de acentuación En español, es posible determinar al escuchar una palabra cómo debe escribirse y al leerla cómo debe pronunciarse. Las reglas de acentuación determinan en qué casos deben llevar tilde las palabras. La tilde se representa ortográficamente con una rayita oblicua, inclinada hacia la izquierda sobre una vocal: á, é, í, ó, ú. La tilde no modifica la pronunciación de la vocal; tan solo indica la sílaba que se pronuncia con mayor intensidad. La tilde se coloca siempre en la vocal de la sílaba tónica. Las palabras monosílabas Las palabras monosílabas se componen de una sola sílaba y no se acentúan nunca, por regla general. Ejemplo: yo, pan, bien, mes La tilde diacrítica La tilde diacrítica se coloca sobre todo en palabras monosílabas que tienen un par homónimo y que buscan diferenciarse una de la otra por su grafía. Ejemplo: Él es el chico que está esperando para entrar en esta sala. Me han pedido que te dé este ramo de flores. Te he llamado para tomar un té. En el apartado Tilde diacrítica encontrarás más información. Las palabras polisílabas La palabras polisílabas se componen de dos o más sílabas. Se clasifican conforme a su acentuación (esto es, según cual sea la sílaba tónica) en agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. La tabla siguiente explica en qué casos llevan tilde las palabras polisílabas según del tipo que sean. Diptongos, triptongos e hiatos Los diptongos, triptongos e hiatos son combinaciones vocálicas. En español hay cinco vocales: a, e, i, o, u y todas pueden llevar tilde si la palabra lo requiere: á. é. í, ó, ú. Las vocales en español se clasifican en vocales abiertas (a, e, o) y vocales cerradas (i, u). Por lo general, las sílabas de las palabras en español contienen solo una vocal que puede ir acompañada o no de una o dos consonantes. Sin embargo, hay ciertas palabras que contienen dos o incluso tres vocales seguidas. Cuando esto ocurre hay que poder identificar si las vocales pertenecen a la misma sílaba o a sílabas consecutivas, pues las reglas de acentuación de la palabra se aplican de forma especial en cada caso. La letra «h» La letra h en español es siempre muda. Su presencia en una palabra entre dos vocales no impide la formación de un diptongo, triptongo o hiato. Ejemplo: ahumar → ahu-mar búho → bú-ho El diptongo Un diptongo es una secuencia de dos vocales en una misma sílaba. Pueden formar un diptongo las combinaciones de vocales siguientes: vocal abierta tónica + vocal cerrada átona; Ejemplo: aplauso → a-plau-so bonsái → bon-sái vocal cerrada átona + vocal abierta tónica; Ejemplo: abuelo → a-bue-lo canción → can-ción dos vocales cerradas distintas. Ejemplo: ciudad → ciu-dad acuífero → a-cuí-fe-ro Las palabras con diptongo llevan tilde según las reglas de acentuación generales. En los dos primeros casos, la tilde se coloca siempre en la vocal abierta tónica. Cuando se compone de dos vocales cerradas distingas, entonces la tilde se coloca en la segunda vocal. El triptongo Un triptongo es una secuencia de tres vocales en una misma sílaba. Los triptongos se forman con la combinación de vocales siguiente: vocal cerrada átona + vocal abierta tónica + vocal cerrada átona. Ejemplo: miau, copiáis Las palabras con triptongo llevan tilde según las reglas de acentuación generales. Ejemplo: buey Palabra monosílaba: sin tilde. cambiéis Palabra aguda terminada en -s: con tilde. El hiato Un hiato es una secuencia de dos vocales que pertenecen a distintas sílabas. Pueden formar un hiato las combinaciones de siguientes: dos vocales iguales; Ejemplo: microondas → mi-cro-on-das albahaca → al-ba-ha-ca dos vocales abiertas; Ejemplo: teatro → te-a-tro héroe → hé-ro-e vocal cerrada tónica + vocal abierta átona; Ejemplo: alegría → a-le-grí-a río → rí-o vocal abierta átona + vocal cerrada tónica- Ejemplo: baúl → ba-úl reír → re-ír En los dos primeros casos, las palabras con hiato se acentúan según las reglas de acentuación generales. En los dos últimos, la vocal cerrada tónica siempre se acentúa para marcar el hiato, independientemente de las reglas de acentuación generales Acentuación de las palabras compuestas Las palabras compuestas son aquellas que se componen de dos elementos que por separado también son palabras. Las reglas de acentuación de las palabras compuestas difiere según tipos de palabras o expresiones compuestas que se presentan a continuación: Palabras compuestas sin guion Las palabras compuestas sin guion son el resultado de combinar dos palabras en una sola. Se escriben sin ninguna separación entre los elementos y solo conservan la sílaba tónica del último. Las palabras compuestas sin guion se comportan como una nueva palabra y siguen, por tanto, las reglas de acentuación generales. Ejemplo: decimoséptimo → décimo + séptimo baloncesto → balón + cesto Adverbios terminados en -mente Los adverbios terminados en -mente conservan las dos sílabas tónicas: la del adjetivo del que derivan y la del sufijo -mente. Ejemplo: fácilmente → fácil + mente En contra de lo que determinan las reglas de acentuación generales, los adverbios terminados en -mente conservan la tilde del adjetivo. Ejemplo: último → últimamente tranquilo → tranquilamente Palabras compuestas con guion En español, hay palabras compuestas que han surgido como combinación de dos palabras independientes pero que al escribirse mantienen una separación entre los dos elementos en forma de guion (-). Ejemplo: pasivo-agresivo teórico-prático Como las palabras mantienen una separación, se comportan como dos palabras diferentes y conservan la acentuación de cada uno de los elementos. Palabras extranjeras El español enriquece su vocabulario adoptando voces extranjeras. Esta incorporación de nuevos términos puede hacerse con y sin adaptación gráfica de la palabra original. Palabras extranjeras no adaptadas o extranjerismos: estas palabras conservan su grafía original. Por ello, no llevan ningún acento distinto de suyo propio. Ejemplo: Düsseldorf, gourmet Palabras extranjeras adaptadas: en algunos casos, las palabras extranjeras se incorporan al español adaptando su escritura y su pronunciación. Cuando esto ocurre, la palabra resultante sigue las reglas de acentuación generales del español. Ejemplo: bidet → bidé chalet → chalé Fuente https://espanol.lingolia.com/es/escuela-de-escritura/acentuacion
- Por un feminismo con las discas
Adaptación del artículo 'Por un feminismo de las discas' a los criterios de lectura fácil (LF) por Lectura Fácil Euskadi Irakurketa Erraza. Recomendamos su lectura en un ordenador por su mejor adaptabilidad. Las palabras en color rojo están explicadas al final del texto. Texto: Lectura Facil Euskadi - Irakurketa Erraza Imagen: Emma Gascó Ilustración para la portadilla de En Red del número 6 de #PikaraEnPapel Cuando pensamos en una feminista imaginamos a una mujer blanca que lucha para que las mujeres tengamos el mismo sueldo y las mismas oportunidades que los hombres en el trabajo. Las feministas de nuestro país hablan poco de otras reivindicaciones, como de la mala economía que tenemos muchas mujeres. Las feministas blancas que no tienen una mala economía tienen poco en cuenta los problemas del colectivo LGTBIQ+ o de las mujeres que son de otras razas. Tampoco se habla de las reivindicaciones de las mujeres con diversidad funcional. Yo soy disca. Tengo diversidad funcional y os voy a hablar de las violencias que sufrimos las mujeres con diversidad. Todas las mujeres tenemos problemas y a estos problemas, hay que añadir los dolores, los problemas para movernos y las dificultades para relacionarnos que tenemos las mujeres discas. La Encuesta de Violencia Contra la Mujer del 2019, dice que de cada 100 mujeres, 40 mujeres con diversidad ha sufrido violencia por parte de su propia pareja. Las discas somos invisibles Las parejas de las mujeres con discapacidad las tratan a menudo como si fueran niñas. Es una actitud paternalista. Es fácil aislarlas y controlarlas porque la sociedad ve a las discas como mujeres dependientes y poco capaces para opinar o decidir. El estudio de la Federación de Mujeres Progresistas “Mujer, discapacidad y violencia de género” indica que la violencia puede provocar una discapacidad o, si ya existe, hacerla más grave. De todas estas violencias se habla poco, o no se tienen en cuenta. La activista feminista y filósofa Soledad Arnau dice que las mujeres con diversidad somos invisibles cuando se reclaman derechos. Ser activista requiere tiempo, dinero y ayuda. Muchas discas no tenemos dinero, nos falta tiempo o ayuda. Por eso no se nos ve y por tanto tampoco se nos oye, pero tenemos mucho que decir. Violencia institucional Sobre las mujeres con discapacidad se ejerce violencia machista pero también violencia institucional. Un ejemplo son las esterilizaciones que de forma forzosa han ocurrido durante años en este país. A muchas discas nos cuesta acudir a las asambleas o a los actos que se hacen en lugares de difícil acceso. La Doctora en Derecho Nadia Domínguez Pascuales dice que las asambleas, los lugares públicos y de debate, deben estar libres de barreras. Hay que eliminar todas las barreras, las arquitectónicas y otras. Para facilitar el diálogo y la comprensión de todas hay que usar lengua de signos. Los documentos tienen que estar en “Lectura Fácil” o en sistema braille. La doctora en Ciencias Políticas y Sociales María del Pilar Cruz Pérez asegura que se silencia a las mujeres que tienen diversidad funcional, las de otras razas o a las mujeres trans. Muchas feministas hablan de nosotras, pero sin que estemos nosotras. Se creen que no podemos hablar, decidir, opinar o reivindicar. A las discas se nos ve como objetos para proteger. Esta actitud es paternalista y eso provoca relaciones desiguales dentro del feminismo, igual que las provoca en la pareja. El feminismo debe ser inclusivo Es necesario que a las mujeres discas se nos tenga más en cuenta en el movimiento feminista. En otros grupos, como los de otras razas o en los trans, ya se tiene en cuenta la gran diversidad que existe entre las mujeres. Necesitamos reflexionar, encontrar la manera de hacernos visibles. Tenemos que empoderarnos más para ser activistas feministas y políticas. Para que el feminismo sea inclusivo es imprescindible que todas las mujeres, seamos vistas y escuchadas. Solo así estaremos luchando por una igualdad real. LGTBI+:Colectivo que une Lesbianas, Gays, Transexuals o Transgénero, Bisexuales, Intersexuales y otras personas. Son personas que entienden la sexualidad de otra manera, no solo como hombre y mujer. El colectivo reivindica la diversidad sexual. Paternalista:Las personas paternalistas son muy protectoras y suelen ser autoritarias con personas adultas, tratándolas como si fueran menores o incapaces. Braille:Sistema de escritura en relieve que sirve para que las personas con discapacidad visual visual puedan leer usando el tacto de la mano. Diversidad funcional:Es otra forma de referirse a la discapacidad. Trans:Este término se refiere a personas que no se sientendel género con el que han nacido. Empoderar:Dar poder a una persona o a un grupo desfavorecido. Activista:Persona que difunde de forma voluntariaideas de una organización para cambiar la sociedad o las leyes. Esterilización:Es una operación por la que las mujerespierden la función reproductora,es decir, la de tener hijos. fuente https://www.pikaramagazine.com/2023/12/por-un-feminismo-con-las-discas-2/
- La doble moral de España con Israel: pide un alto el fuego mientras hace negocios armamentísticos
En noviembre de 2023, se vendieron municiones a Israel por valor de 987.000 euros. Las adjudicaciones desde Defensa a empresas israelíes o sus filiales en España no han cesado El presidente de España, Pedro Sánchez (a la derecha), en una visita a Israel, en noviembre de 2023, junto al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu (centro), y el primer ministro de Bélgica, Alexander de Croo (izquierda)/ Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa. Óscar F. Civieta 27 marzo 2024 Una lectura de 5 minutos El Gobierno de España se está moviendo en una senda inestable desde que comenzaron los ataques de Israel en la franja de Gaza. Tan pronto pide un alto el fuego o se compromete a reconocer el Estado palestino, como vota en contra de suspender las relaciones con Israel. Pero, sin duda, el ejercicio de contorsionismo más complicado es el de condenar la ofensiva israelí, a la vez que sigue haciendo negocios armamentísticos con empresas de este país. Ventas de armas a Israel El 12 de febrero de 2024, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación informó de que desde el 7 de octubre de 2023 no se había autorizado ninguna operación de venta de armamento a Israel. Algo que, con anterioridad, ya había afirmado en diferentes ocasiones el ministro José Manuel Albares. Sin embargo, un análisis del investigador del Centre Delàs Alejandro Pozo desmintió al ministro. Éste mostró que el portal oficial DataComex, de comercio exterior, indicaba que, en noviembre de 2023, España exportó bienes de la categoría 93 (bombas, granadas, torpedos, minas, misiles, cartuchos y demás municiones y proyectiles, y sus partes, incluidas las postas, perdigones y tacos para cartuchos) por valor de 987.000 euros. La empresa exportadora, como confirmó el propio Pozo días después, fue Nammo Palencia. Adjudicaciones de Defensa a empresas israelíes 17 de marzo de 2024 – Compra de designadores para sistemas de combate aéreo Más allá de la venta de armas, lo que no ha cesado es la adjudicación de contratos públicos del Ministerio de Defensa a empresas de Israel o sus filiales en España. El último caso es el encargo a Rafael Advanced Defense Aystems LTD de la fabricación de los designadores para los Eurofighter por valor de 207 millones de euros, como se puede comprobar en la Plataforma de Contratación del Sector Público. 15 de diciembre de 2023 – Suministro del sistema de lanzacohetes de alta movilidad (SILAM) Un contrato de más de 576 millones de euros para un proyecto conjunto entre la empresa israelí Elbit Systems y las compañías españolas Escribano y Expal. 13 de diciembre de 2023 – Equipo de control por rayos X La adjudicación fue para Guardian Homeland Security S.A., filial de la israelí Guardian Holdings LTD. El objeto del contrato fue un equipo de control por rayos X y el montante sin impuestos de 190.350 euros. 28 de noviembre de 2023 – Mantenimiento y adquisición de los repuestos de los sistemas de radioenlace Un contrato de 3,7 millones de euros para Elbit Systems. 23 de noviembre de 2023 – Servicio de Apoyo al Mantenimiento integral de la Torre RCWS Mini Samson de dotación del Ejército de Tierra 82.644 euros para PAP Tecnos Innovación, filial de la israelí Rafael 22 de noviembre de 2023 – 168 sistemas de misiles contra carro Spike LR2 Adjudicación a PAP Tecnos Innovación SA por 237 millones de euros. 22 de noviembre – Adquisición de bienes complementarios de los sistemas inhibidores de frecuencia vehiculares de las Fuerzas Armadas La adjudicataria de este contrato, valorado en 1,3 millones de euros, fue Netline Communications Technologies (NCT) LTD España autorizó ventas de vehículos militares a Israel por 44,4 millones de euros en el primer semestre de 2023 Durante los seis primeros meses de 2023, según el Histórico de informes de material de Defensa (elaborado por el Ministerio de Economía), España autorizó la venta de armas a Israel por valor de 44,4 millones de euros. Todas ellas dentro de la categoría correspondiente a “carros y otros vehículos militares armados y vehículos militares equipados con soportes para armas”. En cuanto a las exportaciones realizadas en los seis primeros meses del año pasado, ascendieron a 713.397 euros. El 100% fue para empresas privadas. Respecto a la categoría, 76.760 euros correspondieron a la venta de “bombas, torpedos, cohetes, misiles, otros dispositivos y cargas explosivas«. Y 636.637 euros se enmarcaron en la categoría de «sistemas de dirección de tiro». Es decir, «visores de armas, ordenadores de bombardeo, equipo de puntería para cañones, sistemas de control para armas y sistemas de adquisición, de designación, fusión de datos, reconocimiento, identificación, integración de sensores”. La diferencia entre lo autorizado y lo realizado, explicó a La Marea Alejandro Pozo (Centre Delàs), se debe a que, en muchas ocasiones, no son pedidos de material que se pueda entregar de inmediato. Los hay que se deben fabricar, por lo tanto, es posible tardar varios años en oficializar el intercambio rubricado en el contrato. No obstante, aclaró el experto, “el hecho de que haya un volumen elevado de autorizaciones es un indicador de lo que se va a vender en el futuro”, puesto que, salvo mínimos cambios, son compromisos adquiridos que se cumplirán. fuente https://www.lamarea.com/2024/03/27/la-doble-moral-de-espana-con-israel-pide-un-alto-el-fuego-mientras-hace-negocios-armamentisticos/









